A Paula le encanta cocinar, pero también comer, por eso sus hijos y sus nietas la llaman… ¡Mamamigas!
Un buen día, a Mamamigas le regalaron un pollito, un pollito mágico que la acompañó día tras día.
Un buen día, a Mamamigas le regalaron un pollito, un pollito mágico que la acompañó día tras día.


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